jueves, 31 de mayo de 2012

Los ladrones se van de la oficina

Así es como veía yo la casa.

Así es como la ha visto la dueña.

Bien, hoy ha sido día de mudanza. Dedicaré otro capítulo a el hecho de mi retorno a Bilbao; pero el caso que me ocupa hoy es el desalojo del piso de Poeta Maragall, donde hemos estado viviendo desde Agosto del año pasado. 

La dueña venía a las 7, y Pablo y yo nos hemos pasado el día empaquetando cosas, organizando bolsas... y, por supuesto, limpiando. A la cocina le he pegado un buen repaso con lejía (principalmente suelo, paredes, fregadero...), y en general hemos limpiado toda la casa. Tampoco hacía mucho desde la última vez, pero a mi parecer ha quedado bastante decente. No estaba como la patena, pero no podía decirse, ni mucho menos que estuviera sucia (y de todos modos tampoco es que estuviese como los chorros del oro cuando entré allí). 

En fín, un poco antes de las 7 han venido la dueña y su madre, que en un primer momento se han quedado en el salón/pasillo/habitación pequeña, y no han comentado nada desfavorable. Hemos estado hablando, todo bien (la verdad es que es una chica bastante maja y no me ha dado ningún problema, al menos hasta ahora), hemos acordado que me daba en ese momento el 50% de la fianza, y que más adelante me ingresaría lo que quedase del otro 50% tras pagar las últimas facturas. 

Hasta ahí todo bien.

Sin embargo, cuando estaba ya llevándome las últimas bolsas al portal (con mi suegro y Pablo esperando abajo), ha entrado a la cocina y ha puesto el grito en el suelo. Que si estaba sucísima, que si no había quien viviese en aquella casa, que no podrían ni quedarse a dormir, y demás exageraciones (a mi parecer). Es cierto que no se me había pasado por la cabeza limpiar la nevera por dentro (porque les dejaba algo de comida y briks, pero tampoco es que estuviese demasiado sucia), y que la balda del Nesquick  tampoco estaba limpia, pero, quitando eso... (es solo una balda dentro de un armario!). Creo que no estaba tan mal. Habíamos limpiado las encimeras, las paredes, el suelo y los armarios por fuera... (quién iba a pensar que los mirarían también por dentro! espero que no inspeccionen vaso por vaso, porque hay escondida una taza que usaba para pintar al óleo, llena de manchas de pintura que no he podido quitar... habría sido mejor tirarla!).

Después, pese a haber entrado ya al baño sin dar quejas, han empezado a despotricar sobre la alfombrilla de la ducha y sobre el plato de la misma. ¡que estaba limpio!, a decir que así no se dejaba un piso... la madre se ha unido también a las quejas. Ha sido muy avergonzante, y me he marchado con mal sabor de boca, y con bastante prisa para coger las últimas bolsas que quedaban y salir de allí. Lo peor ha sido cuando me han dado a entender (entre líneas) que no me habrían dado la fianza de haberlo visto así. Espero que no me hagan devolvérsela o algo por el estilo :S 

Hace un rato me ha llamado la dueña porque no se encendía el calentador, y porque el grifo de la cocina tenía muy poca presión. Le he explicado que lleva así casi desde que llegamos, y que, sobre el calentador, ella misma me dijo al venir que le costaba mucho encenderse y que casi nunca lo hacía a la primera (Por lo demás, Pablo y yo nos hemos duchado esta mañana sin problemas y on agua caliente). En fín, que ha quedado en llamarme mañana "para ultimar detalles". Miedo me da.



martes, 29 de mayo de 2012

Eurotxupito 2012 (en Valencia)

Qué bien ordenaditos se ven!

Creo que ya comenté hace unos días que unos amigos de Bilbao (concretamente Aitor y Jokin) idearon la costumbre de celebrar el Eurotxupito el día del festival de Eurovisión, un juego de beber para amenizar el evento. Ellos lo celebran cada año en Bilbao, y la verdad es que nunca he estado con ellos ese día; pero a base de oirles hablar del tema se me ocurrió "exportarlo". Las ediciones de 2010 y 2011 las celebré en Madrid (un gran éxito entre mis amigos); y este año ha tocado en Valencia.

El día anterior, el 25, quedamos en mi casa Pablo, Alfredo y yo para preparar los txupitos y embotellarlos para  su traslado (ya que se jugaría en casa de Omy, en la mía no cabíamos todos!). Teniendo el estómago delicado yo no podía catarlos, pero Alfredo y Pablo, encargados de ello, se pillaron una buena aquel día, y la noche terminó invitando a Jordi para beberse las sobras (vodka rojo, vodka caramelo y licor de melocotón, básicamente). Una tarde memorable, con Alfredo eructando por teléfono a quién tuviese la suerte (o la desgracia) de estar al otro lado del auricular (incluso cuando se equivocaba de número) xDDD.

Y ya el sábado, trasladamos todos los botellines a casa de Omy. ¡36 botellines! Obviamente hubo que coger un taxi, porque pese a ser la mayoría botellas de plástico, había al menos 7 de cristal. Mención especial al gran descubrimiento para embotellamiento: los minizumos de Don Simón de 20cl. Perfectos, por 1€ hay 4, y cada uno llega para 7 txupitos (u 8 un poco justos). Ah, y por supuesto, 170 vasos deshechables de chupito.

Ya en casa de Omy, hicimos 6 combinados más hasta completar los 42 países... ¡conseguido! con 4 chupitos de cada, bien ordenados los países por orden alfabético y listos para empezar. Los países no los sorteamos, sino que cada cual eligió el que quería. Llevamos una lista con los favoritos para que los que quisieran beber mucho eligiesen uno de esos... y los que no, otro.

Relación de Países!

  • Antonio (compañero de piso de Omy)- quiso ser España y después Italia... pero, queriendo beber, le aconsejé que cogiese Suecia (primero en la lista de favoritos). Tuvo que retirarse a mitad de partida porque no podía más!
  • Esther (la hermana de Pablo)- Escogió Rusia al azar, y terminó bebiéndose hasta el agua de los floreros.
  • Pablo- Eligió Azerbayán, al azar. También bebió un montón. 
  • Jordi- Serbia. Bebió bastante, decía que se sentía muy serbio.
  • Vidar- le gustó mucho la actuación de los gemelos irlandeses (parecían de Saint Seiya, decía), así que escogió a Irlanda, aunque no se llevó muchos votos. Dio lo mismo, porque después se tomó más chupitos de lo que sobró.
  • Alfredo- Quería beber, así que le aconsejé Dinamarca, que era de las primeras clasificadas en las encuestas. Pero... al final quedó de los últimos! 
  • Omy- Quería ser España, pensando que no le iban a votar. Claro que después le votaron bastante, pero pasaba algunos chupitos a Alfredo. 
  • Raquel- Después de ver la lista de chupitos, escogió Grecia (el peor), para librarse de beber ese xD. 
  • Jaime- Italia, lo eligió a última hora. Bebió con moderación xD. 
  • Maria Jesús- No quería beber, eligió Turquía.
  • Yo- ya que estaba mal del estómago, Malta, que la votaron poco. 

Y bueno... entre los chupitos a destacar...
Los más ricos fueron Serbia (crema de whisky con helado de chocolate blanco), Albania ("Torrija borracha", leche con canela, azúcar y vodka), el  clásico Velvet en Chipre (Vainilla, lima y Amaretto), el licor de plátano casero de Lituania, el licor casero de fresas de Alemania y el licor de Navidad (canela, vainilla y naranja hervidos, Amaretto y un toque de ginebra) en Islandia. 

Entre los más temidos Grecia con su VAGA (Vodka, Absenta, Ginebra y Agua), Irlanda con su "VAGA con lima", el "Ron&Hermione" de Moldavia (que viene siendo un Cerebrito con Ron) y una combinación de Ron con Granadina en Georgia, que al parecer quemaba la garganta. 

Bastante controvertidos los chupitos "Alcohol o no?" (un combinado a base de batido de vainilla y licor de melocotón, que el 50% de quienes lo probaban afirmaban que estaba muy fuerte, y el otro 50% que aquello no llevaba alcohol) y el Ácido Alfredo (a base de licor de melocotón, lima y Vodka), aborrecido por unos y que encantaba a otros. 

Y nada, muchos chupitos frutales, bastantes de los cuales pasaron sin pena ni gloria, el chupito comunista de Rusia (vodka rojo, un solo vaso para todos), y más chupitos sin alcohol que ningún otro año (lo menos 4), ya que contábamos con una abstemia y dos chicas con los intestinos pachuchos. Mucho colorido rojo, por lo que puede verse.

Y por último, quejarme de lo desconsiderados que son, estos últimos años, los presentadores de las votaciones. ¡Ahí, a toda prisa, que no te enteras de quién recibe los 9 primeros votos! ¿Es que no tienen en cuenta a los que hacemos juegos de beber a su costa? Habráse visto... 


viernes, 25 de mayo de 2012

Jardineando


Hm! bastante tiempo llevaba ya sin escribir, y me temo que he estado bastante pachucha estos últimos días (estas tripas...), pero por suerte desde ayer me encuentro un poco mejor, y espero que así siga ^^. Antes de nada quiero agradecer a Iria, a mi hermana Teresa y a Pablo (y a mi madre, claro) que han estado bastante pendientes de mí estos días, y aguantando las  llamadas a horas intempestivas, especialmente el martes por la noche... ¡espero que no vuelva a darse el caso!

Me da rabia porque me quedan ya muy pocas semanas de estar en Valencia, y quería aprovechar el tiempo lo máximo posible, pero con la tontería me he pasado casi 4 días en la cama. Ayer, que me encontraba bastante mejor con respecto al día anterior, aproveché para salir a dar un paseo con Pablo, y entramos en el Jardín de las Hespérides. Nada que ver con el de las Manzanas de Oro, este la verdad es que parecía un huertecillo de cultivo. Había justo al lado un segundo jardín que parecía bastante más bonito, pero no encontramos por donde entrar! (espero que no fuese un jardín privado, pues a buen seguro tiene que haber por allí muchos pájaros criando!).

La verdad es que Valencia, pese a tener un clima tan seco, tiene unos cuantos jardines muy agradables para ver y pasear. El Jardín botánico, donde se celebró la feria del libro, es uno de ellos, con pérgolas muy bien cuidadas y algún que otro árbol casi milenario (centenario seguro!). Y por supuesto los jardines del Turia, donde antes estaba el cauce del río. Hay una zona con un pequeño lago que me recuerda mucho a Hyde Park (y por supuesto lleno de animales, sólo le faltan las ardillas).

Y bueno, decir que, aunque principalmente voy a ver pájaros (de los "difíciles de ver" he visto ya Carboneros, Verdecillos, Mitos, y unas cotorras verdes la mar de graciosas), son realmente muy bonitos.

martes, 22 de mayo de 2012

La destilería en casa


Se acerca el festival del Eurotxupito! Esta es una costumbre que tomé de los habitantes de Chezgarcía en Bilbao (Aitor y Jokin), que en su día descubrieron que la única manera de que el festival de Eurovisión fuese interesante era añadiéndo al evento una generosa dosis de alcohol.

La mecánica del juego es la siguiente:

1. Se hace una lista de todos los países participantes.
2. Para cada país se prepara una mezcla de bebidas, que se servirá en chupitos (a su debido tiempo).
3. Se sortean los paises entre las personas que participen en Eurotxupito (mínimo un país por persona; para modos de juego más complicados cada persona puede escoger 2 países, aunque no se garantiza su integridad).
4. Se pasa olímpicamente de la parte de las canciones (aprovechar esas horas para llenar el buche y que el alcohol no caiga sobre vacío).
5. Cuando lleguemos a la parte de las votaciones (que es la que nos interesa), en primer lugar c/u se beberá un chupito de su propio país.
6. Cada uno debe estar atento a quién vota a su país! porque, cada vez que un país te vote, deberás beber un chupito del país que te ha votado.
7. Acabar las sobras... si es que las hay! y dormir la mona.

¡Anda que no me va a quedar bien situado el Eurotxupito este año! Con comida familiar previa, y otra comida familiar al día siguiente... ¡vamos bien! Por cierto, será la primera vez que lo celebre en Valencia, a ver qué tal sale (en Madrid fue todo un éxito, ya me preguntaban los amigos a los que inculqué esta costumbre que qué harían este año... xD). Así que Chezgarcía lo crea, y yo me encargo de expandirlo (el copyright siempre será suyo, eso sí).

En esta ocasión tenemos la friolera de 43 países participantes. Como han cogido la mala costumbre de celebrar semifinales, no se sabrá hasta el último momento quienes participan y quiene no... con lo que estoy inventando ya los 43 chupitos "por si acaso". De momento, ayer hice ya varios preparados caseros... a base de ginebra (en mala hora, huele fatal y les mata bastante el sabor!) con frutas, especias y/o chocolate respectivamente... y estoy dejando que maceren. ¡Veremos qué tal va la cosa!

(Y ni que decir tiene que cuando haya pasado el evento... tocará entrada con descripción de todos los chupitos!).

lunes, 21 de mayo de 2012

Buscando bajo la lluvia


Tal y como pretendía en un principio, conseguí dejar la casa como los chorros del oro el sábado (bueno... oro del que cagó el moro, pero desde luego muy presentable). Así que, como "autopremio" por el esfuerzo (porque limpiar y ordenar cansa un montón xD), le pedí a Pablo que saliésemos a dar un paseo hasta el jardín botánico para ver si encontraba algún polluelo de pájaro que traerme a casa.

La cosa empezó bien, puesto que hacía bastante calor, pero con viento.
- Mira, qué bien, así se caerán los pajaritos de sus nidos, y nos podremos llevar alguno!

Pues nanai de la china. Llegamos al Jardín botánico y muy bonito y demás... ¡pero ni un sólo pájaro en edad de cogerse! Había, eso sí, bastantes gatos, que seguro que se pusieron las botas a costa de pájaros, pero, lo que es nosotros, ¡ni uno! qué lástima...

En fín, nada más salir del jardín botánico, y sin previo aviso, comenzó a llover como sólo lo hace en Valencia; es decir, de golpe y con gotas como puños. Nos mojamos un poco (era inevitable) y corrimos a refugiarnos en una heladería... que no tenía sitio para sentarse dentro (detalle que sólo vimos una vez habíamos comprado las tarrinas -muy buenas, por cierto-). Así que nada, a la terraza bajo la sombrilla (por suerte no nos mojamos, pero hacía un frío!).

Hoy, que hacía un día espléndido no he podido salir, porque venían los de la inmobiliaria... y porque tengo el estómago y la cabeza hechos polvo, probáblemente ayudados por el frío de ayer. Espero que se pase. Los de la inmobiliara bastante majos, y han tardado muy poco tiempo en hacer su trabajo (cosa que es de agradecer).

En fín, a ver si mañana hay más suerte!

sábado, 19 de mayo de 2012

Inmobiliarias a mí...!

La única manera de acabar con la suciedad es comiéndosela! 
 (ah, no, eso era el brécol!)


Desde el pasado mes de Agosto estoy viviendo en un piso de alquiler en Valencia. Es un piso pequeñito, donde en principio iba a estar yo sola (aunque Pablo se terminó instalando a los pocos días - y me alegra que lo hiciese, por cierto-); la dueña tenía que irse a Barcelona por motivos de trabajo y no me pedía nómina; vamos, en mi situación, un chollo. Por desgracia en un par de semanas volveré a Bilbao (dedicaré una entrada en exclusiva a este episodio), y me tocará dejar el piso. Hasta ahí todo normal. 

La parte "fastidiosa" del asunto (no sé para qué pongo las comillas, si fastidiosa es un rato), es que, por motivos personales, la dueña apenas podrá estar un par de días en Valencia; lo justo para que le devuelva las llaves y comprobar que el piso sigue bien (el piso sí; las pocas plantas supervivientes son ya otro cantar). Claro, ella necesita alquilarlo de nuevo, y en tan poco tiempo le resulta imposible... así que ha contratado a dos inmobiliarias para que vayan haciendo el trabajo sucio. Y, como ellos necesitan ver el piso, hacer fotos, etc... para promocionarlo, a falta de la dueña, tengo que enseñárselo yo este lunes. 

La dueña me lo pidio como un favor, y me sabía mal decirle que no. La verdad es que tampoco es algo tan grave; exceptuando que, aunque la casa no está, lo que se dice, sucia... ordenada tampoco está. Especialmente la cocina y mi propio dormitorio. Si añadimos además que, aunque suelo barrer y limpiar el suelo, no acostumbro a limpiar los azulejos de las paredes ni las ventanas... pues más trabajo añadido. Por no mencionar la siempre desagradable situación de tener a dos individuos completamente desconocidos husmeando el lugar donde vives, y teniéndoselo que enseñar tú con la mejor disposición del mundo. Creo que esa es la peor parte, la de que se metan en casa los de la inmobiliaria. 

En fin, espero que pase pronto el mal trago. De momento me toca sesión de limpieza intensiva, ¡qué remedio!

viernes, 18 de mayo de 2012

Réquiem por un pajarito



Esta madrugada, Ceniza, la cría de estornino (sí, creo que al final era un estornino y no un mirlo) que recogí el miércoles, se ha muerto. Pobre animalito... sobre las 4:15 me desperté al escuchar unos sonidos extraños que venían de la cajita donde dormía él , me levanté a ver qué pasaba... y estaba el pobrecillo agonizando, convulsionándose constantemente.

Rápidamente a la cocina a ver si conseguía hacerle entrar en calor (por si lo que tenía era fío), darle unas gotitas de agua, masajearle la caja torácica a ver si empezaba a latir con algo más de fuerza... pero todo en vano. Ha estado sufriendo durante casi media hora, conmigo al lado masajeándole y hablándole para que aguantase... ¡ni siquiera me atrevía a sonarme los mocos por si acaso se moría en esos instantes! Pero no ha habido nada que hacer, el pajarito se ha ido apagando poco a poco.

Lo he envuelto en el trapito sobre el que dormía y lo he dejado otra vez en su caja, puesto que no me parecía bien tirarlo a la basura como si tal cosa. Al final, lo he metido en una bolsita aparte y se lo he dado a Pablo cuando ha bajado a la calle.

¡Tan sano como estaba ayer, que no dejaba de dar saltos! No sé qué habrá podido matarle. Me he fijado -ya muerto él- en que las últimas heces tenían sangre, algo muy común en el envenenamiento (Cuando tuvimos una fuga de gas en Madrid, Mormont, mi diamante mandarín empezó a hacer cacas con sangre y poco después murió). Puede que le haya sentado mal la comida (alternando papilla de bizcocho con agua y otra de patata cocida), o que haya picoteado el papel de periódico de su cajita... en fín, el caso es que ya no está.

En fin, Ceniza, pajarito, este post va por tí, estés donde estés. Siento mucho no haber podido criarte hasta que aprendieses a volar y te volvieses un estornino fuerte y sano. No sé si habrías sobrevivido si te hubiese dejado en el parque, quiero pensar que no (demasiados perros y gatos por esa zona), pero siempre me quedará la duda. Habrías sido una mascota estupenda (porque sé que al final te habría llevado de estranjis a Bilbao conmigo y ya te habrías quedado en casa para siempre), y siempre que vea un estornino me acordaré de tí, de lo que podrías haber llegado a ser. Mi precioso pajarito.